Carrito

  • Carrito vacío

¿Por qué portear?

Los bebés humanos desde que nacen son seres vivos totalmente dependientes. Para sobrevivir y crecer saludablemente deben ser abrigados, alimentados, mecidos… Al igual que en el embarazo, el bebé nacido necesita los mismos cuidados durante los primeros meses de vida. El porteo facilita enormemente esta labor de los padres.

El bebé porteado se siente tranquilo, relajado, cuidado, atendido y protegido. Aporta el contacto necesario para el bebé y sus padres. Recibe el calor de quien le lleva, escucha su corazón y su voz, se siente mecido y reconoce su olor.

A nivel emocional el porteo es un regalo para padres y bebés, ayuda a construir el vínculo entre el bebé y sus padres. Además el porteo aporta muchos beneficios a nivel práctico que harán que los primeros meses y años de crianza sea una labor mucho más fácil y placentera:

Sensación de bienestar: El bebé está diseñado para ser llevado. Por su instinto busca la protección y el calor en la cercanía del portador. Un recién nacido recostado en el pecho de su madre puede recibir los estímulos más placenteros que puede esperar: el latido del corazón y otros sonidos que han estado escuchando durante la gestación, el olor de su madre y la leche materna que le  alimenta, el calor que ambos se proporcionan… Se siente seguro y disfruta del acunamiento. Este bienestar le permite dormir o permanecer despierto, en función de sus necesidades.

Reduce el llanto: Cuando el bebé llega al mundo, trae consigo una angustia innata. Esto se debe a que depende por completo de otras personas para sobrevivir y desarrollarse. Aparte del grito y el llanto, no tiene otras armas para sobrevivir. El miedo primitivo puede reducirse instaurando una confianza primitiva que surge por sí sola cuando el bebé sabe, con toda certeza, que puede contar con nosotros en todo momento. Cuando le ofrecemos  contacto, calor y alimento las 24 horas del día, el miedo inicial e innato con el que nacemos desaparece dando paso a la confianza. Entonces tendremos un niño feliz, capaz de adaptarse al entorno a un ritmo adecuado.

Desarrollo físico: llevar el bebé en una posición adecuada facilita que sus caderas y espalda se desarrollen correctamente. Se puede usar como tratamiento adicional en formas de displasia de la cadera.

Estimulación temprana: el contacto sobre la piel y el balanceo son estímulos básicos para el desarrollo del bebé, que además tiene la posibilidad de descubrir lo que hay a su alrededor con los ojos, el oído y el olfato.

Menos carga y más tiempo libre: los bebés suelen estar más contentos y lloran menos. Los padres pueden acabar las tareas en casa, hacer recados, cuidar de otro niño, etc… mientras el bebé está durmiendo en el portabebés.

Más libertad de movimiento: Donde un cochecito no llega sí lo hace un portabebés: escaleras, aceras estrechas, autobuses, metro, montaña, playa, caminos de tierra… No tendremos ningún problema.

Cuidar nuestra espalda: si llevamos mucho tiempo en brazos al niño podemos notar molestias en la espalda, caderas, brazos e incluso muñecas.  Con un fular es posible distribuir mejor el peso y descansar los brazos. Si utilizamos correctamente el fular y lo utilizamos desde el principio, nuestra espalda adquirirá fuerza y musculatura según va creciendo el bebé, por lo que nos afectará menos el peso.

Mejora el estado general del bebé: Los bebés con reflujo o cólicos del lactante pueden mejorar espectacularmente gracias a la posición de ranita (al estar incorporado y mantener su tripita caliente). También, el estar incorporado alivia cualquier tipo de molestia respiratoria.

Menos carga y más tiempo libre: los bebés suelen estar más contentos y lloran menos. Los padres pueden acabar las tareas en casa, hacer recados, cuidar de otro niño, etc… mientras el bebé está durmiendo en el portabebés.

Evita la deformación craneal: Al estar más tiempo en brazos y menos tiempo tumbado boca arriba en la misma postura, evitamos posibles plagiocefalias.

Favorece la lactancia materna: El contacto piel con piel favorece y estimula la hormona de la oxitocina, lo que nos hace a las mamás producir más leche materna. Nuestro bebé, al estar tan cerquita de su fuente de alimento reforzará su reflejo de succión y querrá comer frecuentemente, lo que hará que la lactancia sea exitosa desde el principio.

funicularbebe
SONY DSC